Científicos demuestran que es posible evitar una catástrofe climática si los gobiernos actúan en forma urgente

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El reciente informe de la ONU demuestra la importancia de limitar el calentamiento global en 1,5°C en lugar de 2°C, para evitar impactos catastróficos en la vida de las personas y el medioambiente. Para alcanzar el objetivo de 1,5 ºC, el consumo mundial de carbón tendría que reducirse al menos en dos tercios para 2030 y caer hasta casi cero para 2050. Para 2030, el uso de petróleo debería reducirse a la mitad y el de gas en un tercio. La protección de los bosques y la reforestación son esenciales para evitar tanto un calentamiento de 1,5 ºC como de 2º C.

        Incheon, Corea. El informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC) reveló la necesidad urgente de limitar el aumento de la temperatura a 1,5°C, en lugar de a 2°C, para evitar una catástrofe climática.

        “La ciencia evidenció con mayor certeza que nunca que las acciones de los gobiernos para limitar el calentamiento global deben ser radicales y urgentes”, declaró Amanda Starbuck, directora de Campañas de Greenpeace Argentina. Los impactos del medio grado de diferencia son alarmantes: el porcentaje de personas expuestas a falta de agua es un 50% menor bajo el objetivo de 1.5°C, entre otros.

        Para alcanzar el objetivo de 1,5 ºC, los gobiernos deben tomar decisiones fuertes y de manera rápida: las emisiones deben reducirse a la mitad en los próximos diez años y llegar a cero en 2050. Para 2030, el consumo mundial de carbón tendría que reducirse en dos tercios, el de gas un tercio, el de petróleo en un 40%, y las energías renovables deberían aportar el 60% de la electricidad.

        “Mientras desde el discurso el gobierno argentino se quiere posicionar al frente del desafío, sus planes oficiales en realidad incrementan la producción de los combustibles fósiles con la puesta en marcha de Vaca Muerta, a contramano con la evidencia científica para evitar los peores impactos del cambio climático. El enorme potencial renovable puede posicionar al país como un líder climático si orienta sus esfuerzos hacia donde es realmente necesario”, dijo Starbuck.

        Greenpeace considera que las políticas del gobierno argentino no están en línea con las recomendaciones del IPCC. Por ejemplo, el Escenario Energético 2030 publicado en diciembre de 2017 por el entonces Ministerio de Energía, dice que la producción total de gas natural se incrementará un 62% entre 2016 y 2030. De acuerdo a los datos del informe del IPCC, el uso del gas natural debería reducirse un 25% en el período 2010-2030.

        Las soluciones climáticas naturales, como la protección de los bosques y la reforestación, tienen el potencial de proporcionar más de un tercio de la mitigación económicamente rentable de CO2 necesaria hasta 2030 para un objetivo de 2 ºC, lo que implica un alto potencial para 1,5ºC también. En ese sentido, Argentina puede ser líder en la protección de sus bosques nativos que juegan un papel fundamental como sumideros naturales de dióxido de carbono. El cambio de uso de suelo representa la mayor fuente de emisiones en Latinoamérica, por lo que el compromiso regional en la materia es clave. “El compromiso argentino ante la convención de Naciones Unidas sólo estipula cumplir con la ley vigente, que es sistemáticamente vulnerada. Argentina debe redoblar los esfuerzos para detener la deforestación como parte de su compromiso para detener el cambio climático”, finalizó Starbuck.

        El informe del IPCC se incorporará directamente a las conversaciones anuales de la ONU en la Cumbre Internacional del Clima de este año (COP24) y guiará a los gobiernos para acelerar sus planes de acción contra el cambio climático.

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