Una sonrisa azul

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Una asociación civil para visibilizar el Trastorno del Espectro Autista. Tigre Azul TEA agrupa a padres, madres y familiares de niños con TEA. Realizan actividades de concientización abiertas a toda la comunidad. Trabajan por la reglamentación de la ley nacional 27.043 que establece el pago de los tratamientos por parte de las obras sociales. Para contactarse con la asociación civil Facebook Tigre Azul TEA Oficial.

        Para algunas personas, el domingo 28 de octubre, el cielo se
puso esplendorosamente azul. Ese día, en todo el país, se remontaron barriletes
azules para visibilizar la problemática de las personas que viven con algún
Trastorno del Espectro Autista (TEA).

        A instancias del Dr. Rubén Sosa, pediatra de la ex Casa Cuna,
se organizó esta barrileteada nacional. En Tigre se realizó en el Centro Frida
Kahlo con la participación del Municipio.

        “Pedimos que se reglamente la ley 27.043, porque algunas
obras sociales pagan los tratamientos y otras, no”, dijo Luciana Porcel,
presidenta de la asociación civil Tigre Azul TEA.

        El autismo no se considera una enfermedad, sino una condición
de vida que afecta la interacción social, ya que la persona con autismo tiene
dificultades para comunicarse, ya sea a través del leguaje como de su conducta
estereotipada. En general, se habla de Trastornos del Espectro Autista (TEA)
dado que “no existe un niño con autismo igual al otro”, explicó Luciana.

        Si bien hasta el momento no hay cura, está demostrado que,
con atención temprana y terapias adecuadas, existe una mejora notable.

A estar atentos

        El Trastorno del Espectro Autista tiene características que
se manifiestan fundamentalmente en: 1) dificultades en la interacción; 2)
dificultades en el lenguaje y la comunicación; 3) intereses restrictivos y
estereotipados.

        “Es muy importante el diagnóstico temprano, así se puede
hacer la derivación al profesional especializado para iniciar los tratamientos
correspondientes”, informó la entrevistada.

        Mamá y papá deben estar atentos a: falta de reacción cuando
pronuncian el nombre del niño; retraso en el proceso de adquisición del habla
(ausencia de balbuceo a los 12 meses; ausencia de palabras sueltas a los 16
meses; ausencia de frases espontáneas a los 24 meses); evitación del contacto
visual; movimiento del cuerpo como autómata; irritabilidad fácil por cambios
mínimos; sensibilidad extrema de los sentidos.

        Por este último punto, la asociación civil Tigre Azul TEA
acciona por una ley de pirotecnia sonora cero. Seguramente, para el Municipio
de Tigre no sea tan difícil poner en práctica una reglamentación de este tipo.

        Luciana insistió con la detección precoz, pues permite que el
niño inicie los tratamientos adecuados con neurólogo, psicólogo, fonoaudiólogo.
“Tienen que hacer distintas terapias, cada niño es distinto, no existe un niño
con autismo igual a otro”.

        Al llegar a la edad escolar, comparten la escuela con los
otros niños, pero “con un acompañante terapéutico y las obras sociales se deben
hacer cargo”.

        El área de salud del Municipio de Tigre ha mostrado interés
en formar a sus profesionales en este tema, por este motivo está en contacto
con la asociación civil que preside Luciana.

        “Nos interesa visibilizar el tema, hacer concientización.
Estamos en face, en instagram y  tenemos un grupo de whatsapp de padres y
familiares para contención afectiva”, contó Luciana.

        Este trastorno es más frecuente en los varones, se da en
todos los países y en todos los grupos étnicos y sociales. A nivel mundial, se estima
que hay un caso cada 110 niños.

        El azul se eligió como color que simboliza este trastorno;
también el rompecabezas se asocia al autismo dada su complejidad. Para que la
vida de estos niños y sus familiares no sea tan compleja, es urgente que se reglamente
la ley 27.043, es imprescindible que no se produzcan estruendos innecesarios y
sería muy gratificante que todos tengamos para ellos una sonrisa amorosamente
azul.

Por Mónica Carinchi

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